domingo, 17 de junio de 2018

Paso a Paso: Arganda del Rey

Qué encontrarás en esta entrada?
  • Ruta Alcalá de Henares - Torres de la Alameda - Campo Real - Arganda del Rey.
  • Crónica de la misma.
  • Fotos del camino.

El fin de un ciclo ha llegado. El 21 de septiembre de 2013 me hecho al monte para llegar desde mi casa a Los Santos de la Humosa y volver. Para mi es fascinante llegar andando desde mi casa a un pueblo cercano al que sabía que la gente iba en coche o en bici. Le cojo el gusto y continúo con Anchuelo (02/02/2014), el cual está muy cerca de Los Cerros de Alcalá, y parece una prolongación natural de mis habituales rutas por la zona. Más tarde llegan Torres de la Alameda (24/05/2014), Villalbilla (31/05/2014) y Valverde de Alcalá (31/05/2014). Es en esta última excursión donde empiezo a tomar consciencia de que estoy recorriendo la Alcarria de Alcalá, una subcomarca natural (dentro de la Comarca de Alcalá) cuya capital es Alcalá de Henares, formada por muchos municipios que en su día estuvieron más o menos ligados a la ciudad complutense.

Con Loeches (15/05/2015) y Santorcaz (06/09/2015) se me acaban los pueblos a los que puedo ir y volver andando. De hecho, la excursión de Santorcaz es la única de esta tanda que no inicio desde mi propia casa, sino desde la estación de Cercanías de Alcalá Universidad.

En mi primera ruta lineal por la Alcarria de Alcalá, el 15 de junio de 2017, deshecho la idea de regresar andando, ya que si utilizo el transporte público para volver, mi alcance es el doble. De esta forma visito ese mismo día de una sola vez Pozuelo del Rey, Nuevo Baztán y Olmeda de las Fuentes. El 4 de mayo de 2018 hago otra similar, en este caso pasando por Corpa, Pezuela de las Torres y continúo hasta Pioz (ya en Guadalajara).

Mirando aquel mapa que el Grupo de Acción Local (GAL) ha puesto en cada municipio, de la lista sólo me queda uno: Campo Real. Esta es la crónica de mi visita al último reducto de la Alcarria de Alcalá que me queda por conquistar.


Por dejar cierto sabor agridulce, en fuentes como la Wikipedia se consideran que hay más pueblos pertenecientes a este colectivo, pero en principio mi objetivo era ceñirme al mapa de arriba, sin descartar en el futuro ampliar mi recorrido por los otros pueblos. Aquellos que han quedado fuera por el momento son Villar del Olmo, Ambite, Orusco de Tajuña, Carabaña, Valderacete y Valdilecha.

Este es el mapa con el camino que he seguido:



Tramo Alcalá de Henares - Torres de la Alameda


La primera parte de esta ruta es muy similar a la que hiciera para llegar a Olmeda de las Fuentes, si bien me desvío con respecto a aquella pasado Torres de la Alameda. Es por ello por lo que iré un poco rápido al principio.

Comienzo la excursión el "Las Naves", el centro de los Salesianos que suelo utilizar como punto de partida debido a su ubicación en los límites de la zona urbana de Alcalá. Desde allí cruzo el Puente del Zulema y subo su respectiva cuesta, la llamada Cuesta del Zulema.



Sinuosa carretera de montaña que sube más de 100 metros de altura en 1Km de recorrido, que podemos atajar a pie por los caminos que surgen en los márgenes de cada curva.


Una vez arriba, llego a las urbanizaciones. A mi derecha, Zumela. Peñas Albas a mi izquierda. Después de la subida disfrutamos de un agradable llano sombreado en el que recuperamos el aliento. Aún no son ni las 8:30 de esta mañana de 16 de junio, y el calor está presente en cada paso. También potencia el olor de las flores y demás vegetación que surgió explosivamente con la primavera y que más tarde fue sustentada por las torrenciales lluvias de las semanas pasadas. Por una vez los aromas de la cuesta en verano no nos recuerdan lo cercana que está al vertedero de Alcalá, sino que un olor a naturaleza impregna nuestro camino de una agradable sensación.

Tras pasar las dos urbanizaciones anteriores, continuamos por el camino que hay paralelo a la M-300. A nuestra izquierda está el muro que intenta aislar a la urbanización El Viso de la carretera. Finalizado este muro, podemos meternos hacia nuestra izquierda empalmando con la vía pecuaria que nos conducirá hacia Torres de la Alameda.




Este camino siempre me ha resultado muy agradable. Lejos del bullicio de la M-300, los cultivos enmarcan por ambos lados la visión al fondo de los cerros y de Torres.

Un poco más adelante está el AVE. En casi cualquier excursión nos topamos con él, y hay que buscar los túneles por los que atravesar sus vías. En este caso el propio camino nos lleva hasta uno de ellos.



Tras el túnel, los campos de cultivo van dando paso a una zona industrial, y finalmente, a la M-220. Justo en este punto está la vieja cerámica de Torres, de la que tantas veces hemos hablado.



Son sólo las 9:15, y el calor es insoportable. Las previsiones para el día de hoy eran bastante veraniegas, pero visto el calor que hace a primera hora de la mañana, tomo consciencia de lo duro que va a ser el camino según nos acerquemos a las horas de sol. Al menos ya casi hemos llegado a Torres: sigo la M-220 un pequeño tramo y entro en el pueblo.



Ya en Torres de la Alameda veo sus monumentos históricos más antiguos, donde se incluyen su bonita iglesia de la Asunción de Nuestra Señora y un antiguo artefacto que los historiadores denominan "cabina".



Antiguos pergaminos conocidos como "comics", muestran que se usaban como cambiadores de vestuario para los miembros de la prensa, adquiriendo popularidad durante los años 30's gracias al mediático periodista Clark Kent.


Tramo Torres de la Alameda - Campo Real


Sobre las 10:00 salimos de Torres de la Alameda por la Calle Mayor y nos metemos en el parque forestal que hay al sur de la localidad. Toca subir la Cuesta de Pozuelo, otra subida que recuerda a la del Zulema, aunque en este caso subimos la misma distancia (unos 110 metros de ganancia en altitud) en el doble de distancia (unos 2 km de recorrido). Una vez arriba las vistas nos compensan con una panorámica increíble de la zona.


Durante esta subida hemos visto pinos y sobre todo llama mi atención la gran cantidad de amapolas blancas que cubren la zona. Ahora toca desviarse: si bien la última vez fuimos hacia Pozuelo del Rey siguiendo la M-224, en este caso nos metemos hacia la derecha por un camino lleno de olivos, y en el que empiezan a verse una flores amarillas que nos seguirán hasta Campo Real.


Un poco más adelante nos topamos con la M-220. Al contrario que en la ruta hacia Pioz, en la que conseguí evitar casi todas las carreteras, en este caso tendremos que seguirla durante unos dos 2 Km. Es un tramo aburrido y en el que el calor se envalentona en compañía del asfalto. También se pasa bajo un tendido eléctrico que chisporrotea como retorciéndose en un angustioso fluir. En la intersección entre la M-220 y la M-219 surge un pequeño caminito que nos permite cambiar la cuneta por sendero.



Ya se ve la magnífica iglesia de Campo Real a lo lejos, aunque aún queda por llegar. Seguimos el camino hasta que campos de amapolas rojas nos dan la bienvenida. Es increíble cómo estas flores lo han llenado todo, tiñendo el paisaje de vivos colores mano a mano con sus compañeras amarillas.






Campo Real es un municipio de unos 6000 habitantes conocido por sus aceitunas, aunque también es apreciado su queso de oveja y su aceite de oliva. En él se han encontrado restos de ocupación neolítica, aunque no es hasta mediados del s.X cuando aparece bajo el nombre de Aldea del Campo. Fue ocupada por los árabes, en cuyo periodo pasó a conocerse como Campo de Almoacid. Tras vapulear entre ambos bandos durante la reconquista, finalmente termina siendo cristiana en 1118 (como Alcalá la Vieja, por mano del Arzobispo de Toledo). En 1580 pasó a tener el nombre con el que lo conocemos hoy en día.


Sin duda, el edificio que más llama la atención es la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, en lo alto de un cerro en el centro de la localidad.




La iglesia, construida entre los s.XVI y XVII, se sitúa en el emplazamiento del antiguo castillo andalusí, y arquitectónicamente tiene elementos que combinan los estilos gótico, renacentista y barroco. A su alrededor hay colocadas estatuas de los doce apóstoles.




Fue declarada monumento histórico-artístico en 1981.

También destacan tres ermitas: la del Santo Cristo de la Pena, la de la Virgen de la Angustias, y la de la Virgen de los Remedios.



Por último, no podía faltar una foto de su ayuntamiento.




Tramo Campo Real - Arganda del Rey


Son sobre las 13:15 de la tarde y el calor no puede ser más fuerte. Compro una botella de agua adicional en la tienda de alimentación que hay al lado del ayuntamiento y me refresco un poco en la fuente de la ermita de la Virgen de las Angustias, y aunque siento un alivio temporal, no dura mucho: la fatiga por los kilómetros (que ahora superan los 20) y sobre todo el efecto del calor prolongado, hacen que este último tramo me sea un tanto pesado.


Dejo atrás la iglesia en el horizonte y salgo de Campo Real por la Calle Camino del Monte, y voy bajando por una zona árida con sólo unos pocos olivos, que van dando paso a las encinas y ninguna sombra. Algo más adelante se ven algunas fincas con sus pequeños huertos. Quiero hacer una parada para comer, pero el calor es insoportable, y no hay sombras ni lugar donde sentarse hasta que, como si de un espejismo se tratase, me topo con el merendero de Valdemembrillo. El merendero está a la sombra de un tupido pinar y cuenta con mesas y bancos en los que hacer un más que necesario alto en el camino. El problema es que este merendero está justo a medio camino entre Campo Real y Arganda del Rey, y saliendo de este oasis, todo es un baño de radiación solar extrema. En cuanto cojo algo de fuerzas, prosigo el camino, pero cada vez cuesta más con el calor.



Los pilares de la R3 formulan la promesa de que Arganda está cerca (además de dar una breve sombra). No mucho más adelante llego a una zona de chalets de nueva construcción, y bajo hasta el metro de Arganda del Rey.

Son sobre las 15:15 y llevo más de 7 horas andando bajo el sol, pero he llegado desde mi casa en Alcalá hasta el metro de Arganda caminando, y visitando por medio el último pueblo que me faltaba de la Alcarria Complutense. Misión cumplida, y como condecoraciones, luciré orgulloso mis ampollas durante toda la semana.

Os dejo el mapa con las nueve rutas que he tardado en recorrerme la Alcarria de Alcalá:





Así como el mapa interactivo de las mismas:

domingo, 10 de junio de 2018

Miedo a un invierno nuclear algo tibio

Qué encontrarás en esta entrada?
  • Revisión de la saga Fallout.
  • Miedos y esperanzas sobre el Fallout 76.

Todos sabemos cómo acabará esto: una gran guerra, un botón rojo, bombas nucleares regando el planeta y un nuevo amanecer lleno de necrófagos, supermutantes y ratatopos. Es inevitable, y por eso no debemos procrastinar la debida preparación para afrontarlo. Efectivamente, hoy voy a hablar de la saga Fallout.

Fallout es una conocida saga de videojuegos post-apocalípticos. Siendo justos, no diré que llevo siguiendo la saga desde el principio. Según consultamos en Wikipedia, hay 9 Fallouts listados actualmente en relación a esta mítica saga:


Los cuatro primeros Fallouts fueron de Interplay. Lo dos primeros de ellos fueron desarrollados por Black Isle Studios, el tercero por Micro Forté, y el cuarto fue un juego de PlayStation 2Xbox.

En 2008 la saga pasa a manos de Bethesda, con la publicación del Fallout 3. Es en este momento cuando se dispara su popularidad y cuando me engancho yo a ella.

Tanto si nunca habéis oído hablar de la saga como si habéis jugado a todos los videojuegos, el siguiente análisis/documental que he encontrado por YouTube da un repaso al universo Fallout que considero realmente interesante. Os dejo un pequeño extracto.


Y a continuación, paso a hablar sobre los juegos de la saga a los que he jugado, exceptuando el Shelter, que queda un poco fuera al ser una versión para móvil.

Fallout 3 (2008)

El Fallout 3 es en mi opinión el mejor juego de la historia: una obra maestra. Tiene un guión increíble, un desarrollo de los personajes (incluso los secundarios) a niveles nunca vistos y una flexibilidad a la hora de crear tu propia aventura que hace que te olvides de que no es real. Casi todos los habitantes del yermo tienen una historia de supervivencia que contarte: cómo llegaron hasta allí, que hazañas tuvieron que llevar acabo, qué tuvieron que dejar atrás y ahora les pesa en el día a día de un mundo que al final se lo lleva todo.


Pero lo que más admiraba sin duda de este juego es que cada conversación, cada decisión que tomabas, cada vez que eras amable o antipático, que ayudabas o engañabas a alguien, la historia parecía desdoblarse. Es decir, podías crear tu propia aventura y daba la impresión de que las posibilidades eran infinitas. Un trabajo impecable aseguraba la lógica narrativa: tu historia se reescribía y era coherente en todo momento con tus decisiones (por alocadas que éstas parecieran).

Fallout 3 era un juego que podías jugar varias veces seguidas, y no aburrirte porque vivías aventuras completamente distintas, explorando la gran variedad de decisiones que se te presentaban.

El poder inmersivo y el realismo que daba todo esto hicieron del Fallout 3 un juego que difícilmente tendrá un digno sucesor.


Fallout New Vegas (2010)

El Fallout New Vegas no se considera un sucesor de la línea principal, sino una especie de 'spin off'. Empezaré diciendo que es el que más abandonado tengo y mi recuerdo de él es un poco difuso.


Según mi memoria, no era mal juego, pero mi sensación en comparación con el anterior fue que no aportaba nada nuevo. De hecho algunos de los cambios que hicieron fueron - cuanto menos - algo raros: un modo opcional de supervivencia que te hacía sudar sangre con una dificultad exagerada, un editor de armas y de munición un tanto confuso y un sistema de karma, asociándolo a facciones además del universal, que producía algunas incoherencias morales.


Ya por entonces me pareció que se militarizaba un poco con las misiones del ejército de la RNC, pero en general no era mal juego: seguía teniendo una rica historia con un montón de posibilidades, lo que pasa es que surgió a la sombra de una obra maestra.


Fallout 4 (2015)

El Fallout 4 fue bastante flojo en general, aunque para ser justos, ahora lo estoy volviendo a jugar y hay que reconocerle algunos puntos positivos.


El editor de armas está muy conseguido, y el hecho de hasta poder ponerles nombre hace que te encariñes con tus creaciones, las cuales son tremendamente personalizables. La verdad que esta es una de las cosas que creo que mejor hicieron en el Fallout 4.


También está gracioso poder sincronizar el Pip-Boy 4000 con tu móvil para seguir la partida actual (aunque quizás no sea demasiado operativo). Esta sincronización te permite manejar algunas cosas del juego desde tu móvil a tiempo real, o guardar el estado offline para poder comentar con tus amigos en qué parte del mapa estás, qué especificaciones tienen las armas que te has creado, o qué raros objetos del yermo llevas en el inventario, por ejemplo.

Pip-Boy visto desde la aplicación móvil (sincronizado con tu partida del Fallout 4)

Por último, el paso del tiempo es inevitable, y aunque no tuvo unos gráficos de asombro, si son más vistosos que los de sus antecesores.


En lo malo tenemos un guión simplón, y lo que es peor, una lógica narrativa muy poco trabajada. Aunque aparente tenemos muchas opciones, en muchos casos da la impresión de que independientemente de lo que hagamos el juego nos guía por un camino único y es inaceptablemente frecuente que las respuestas que nos dan los personajes o las consecuencias de nuestros actos sean incoherentes con lo que hemos ido haciendo. Lejos de la sensación del Fallout 3, en el que todo parecía posible, en el Fallout 4 parece que las distintas opciones están de adorno y al final da igual lo que hagas (o afecta muy poco a la historia).

Esta pobre programación se hace tristemente patente en las misiones automáticas que hay en algunos puntos del mapa. En estos sitios se autogeneran misiones casi idénticas con sutiles cambios cada vez que te acercas a preguntar, degradando completamente el ambiente realista del juego y perdiendo todo su poder inmersivo.

Con respecto a la militarización del juego, hay que decir que Bethesda parece que apuesta por la línea del Fallout New Vegas. Las misiones de la Hermandad del Acero (uno de los pilares fundamentales de la nueva historia) son a las órdenes de superiores y con régimen militar, algo que a mi me gusta mucho menos que el ser un civil sobreviviendo como pueda por el yermo, sin tener que rendir cuentas a nadie excepto a tu propia conciencia (o al karma).


Por otra parte, hay cosas que a mi no me gustaron de este juego, pero que a otras personas sí, y mucho. Hablo de la construcción: en el Fallout 4 puedes construir refugios y administrar a la gente que hay en ellos. Para mi eso no es un Fallout, para mi eso es un Minecraft, y "rebajar" un Fallout a ese nivel, me parece casi indigno... pero sé que no es una opinión muy popular, y que hay mucha gente que recibió muy bien el rollo de construir chabolas y poner interruptores.


Fallout 76 (recientemente anunciado)

Desde que fuera anunciado el pasado 30 de mayo, poco se sabe de esta nueva entrega, y los fantasmas del anuncio del Fallout 4 vuelven ahora para atormentarnos. Entre otras cosas, ¿se rendirá la saga a los típicos videojuejos de tiros casi sin argumento que llaman 'Battle Royale'?

De momento la rumorología está disparada, y la red está llena de visionarios que ya profetizan cómo será la nueva entrega con exactitud. Realmente, poco tenemos a parte del pre-trailer del anuncio.


Hay algunos comentarios que parecen indicar que tendrá componentes online... pero no se sabe mucho más al respecto.

Quiero mucho a esta saga, y por eso me va a doler como la destrocen. Bajo mi subjetivo punto de vista, esto podría pasar de varias formas:

  • El 'online': soy de la opinión de que lo que realmente hace especial a la saga es su compleja historia y los giros que ésta puede pegar mediante pequeñas decisiones tuyas que afecten al mundo de una forma global. Habría que ver cómo se meten estos 'componentes online', pero creo que en principio podrían friccionar con el hecho de que el futuro del mundo dependa de las decisiones de cada jugador en particular.
  • La construcción: visto que la idea de la construcción ha sido bien aceptada, hay mucha gente que piensa que se seguirá explotando. Particularmente odiaría que el Fallout se convirtiera en un juego de hacer casitas y poner enchufes. Para mi el Fallout es una historia individual épica de supervivencia y empatía (o no) hacia los demás para construir un mundo moralmente más justo (o no) después del reinicio que supuso la Gran Guerra...y no un Bricomanía.
  • La militarización: creo que estamos sobresaturados de juegos militarizados. Con disciplina militar, te dan las órdenes de misión, las realizas sin cuestionarlas ni interesarte por el contexto, y vuelves a por más. Las decisiones están delegadas en eslabones más altos de la cadena de mando. Con esto pierdes "protagonismo", ya que no eres la persona que marcará un punto de inflexión en el razonamiento yermense, sino un peón más de la industria militar. No me gusta que se abusen de este tipo de misiones en el Fallout.
  • La lógica y maleabilidad de la historia: espero que en la nueva entrega la lógica esté mejor revisada. Con ello me refiero a que no se produzcan incoherencias según tus decisiones, y que éstas tengan un mayor impacto a la hora de moldear tu aventura. No me gustaría ver en la nueva entrega las incoherencias del Fallout 4, ni sus misiones preprogramadas que se repiten en bucle cuando te presentas en cierto lugar.

Sin más información, tendremos que esperar hasta la madrugada de mañana (a las 3:30) para saber lo que anuncie Bethesda en el E3 al respecto.... porque el marketing, el marketing no cambia nunca.

sábado, 19 de mayo de 2018

El diseño del tiempo II

Qué encontrarás en esta entrada?
  • Diseño de watchfaces por Facer.
  • Antecedentes en WatchMaker.

Hace un par de añitos hablábamos en este blog sobre diseño de "watchfaces" para smartwatches. Entonces estaba usando como dispositivo un MOTO 360 de primera generación, y como aplicación, WatchMaker.

Evolución de mis diseños para el Moto 360 (desde el reloj en el que me basé, influenciado por el Tag Heuer Carrera Calibre 1887, hasta mis últimas versiones)

Hoy, me he pasado al SAMSUNG Gear S3, y estoy usando Facer, la otra compañía de carátulas para relojes que junto con WatchMaker aseguran que son ellas las que más catálogo tienen.

En primer lugar, comentar que este cambio dispositivo/herramienta conlleva ciertas consideraciones en el diseño. Para empezar, el SAMSUNG Gear S3 tiene ya de por sí un bonito bisel graduado mientras que el MOTO 360 era todo pantalla. Esto hace innecesario que en el reloj de Samsung se simule el bisel de manera digital, ya que quedaría redundante. En lo que respecta a la herramienta, son similares, si bien es verdad que Facer permite diseñar desde el navegador de un ordenador (aunque va un poco lento) y, si no recuerdo mal, cuando yo usaba WatchMaker sólo permitía diseñar desde el propio móvil (así podías hacer cambios en cualquier momento, pero los cambios se hacen más cómodo desde un ordenador).

Dicho esto, me he puesto a jugar un poco con Facer haciendo versiones personales para el SAMSUNG Gear S3 basadas en los diseños de los célebres relojes suizos Tag Heuer.


El diseño por Facer, al igual que por WatchMaker, es mediante capas de imágenes que tienen propiedades (posición, rotación, tamaño, etc.) que pueden depender de ciertas variables (la hora, la fecha, el tiempo, la batería, etc.). La estructura básica la he hecho en este caso desde cero directamente por Blender (a diferencia que con el MOTO 360, para el cual partí desde un diseño de referencia), y la razón de que se vea un poco apagada, es que los diseños muy brillantes llevados al reloj quedan más irreales.


Tiene tres diales circulares pequeños: el superior indica la batería del móvil*, el izquierdo, la del reloj, y el inferior está partido, mostrando el número de pasos (mitad izquierda) y las pulsaciones (mitad derecha). En las pantallas de la derecha se puede leer la hora en formato digital y la fecha. El icono de un sol y una luna se posan sobre la hora del amanecer  y atardecer respectivamente*. También cuenta con un modo "always-on display", en el que reduce el consumo cuando no se está usando. Si tenéis un smartwatch compatible, podéis probarla aquí, o ver todos mis diseños en mi página de usuario.

Comentar que la alternativa "nativa" tiene algunas ventajas. Me refiero con "nativa" a las watchfaces que se pueden descargar desde la tienda Samsung, y es que aunque no hay un gran catálogo, muchas de ellas sean de pago, algunas no sean especialmente buenas y en absoluto son personalizables, es cierto que no suelen presentar problemas de compatibilidad con el dispositivo, mientras que algunas funcionalidades diseñadas desde Facer podrían no ser compatibles al 100%. En la descripción de las funcionalidades de mi diseño (párrafo anterior) he marcado las que pueden dar problemas con un asterisco (*).

En cualquier caso, con Facer he encontrado una forma interesante de estar entretenido diseñando esferas para relojes inteligentes.
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